Savoir-vivre en una boda - ¿qué hay que saber?

10.01.2016 14:35

Clasificación: basado 0 clasificaciones

Savoir-vivre en una boda - ¿qué hay que saber?
Ser un invitado en una boda, usted debe saber las reglas básicas de la boda saber vivir

Una boda es un gran evento, pero también una ocasión para muchas torpezas y meteduras de pata. En esta importante ceremonia sale a la luz el conocimiento de los principios básicos del buen comportamiento, el tacto, la delicadeza y las buenas maneras. ¿Vas a una boda? Comprueba qué merece la pena saber para ser el invitado perfecto para cada pareja de novios.

¿Cómo reconocer a una persona introvertida?

¿Cómo reconocer a una persona introvertida?

Muchos de nosotros confundimos a las ...

Seguir leyendo >>

Los celos - ¿destruyen o construyen?

Los celos - ¿destruyen o construyen?

No hay amor sin celos - cantaba ...

Seguir leyendo >>

La boda y el convite de boda se rigen por normas especiales. En tales eventos resulta útil no solo una noción de los principios del savoir-vivre, sino también conocer la tradición. Hemos preparado una guía especial que te ayudará a evitar meteduras de pata en un convite de boda.

Los novios son los más importantes

Esta es la regla básica que deberían recordar todos los invitados en cada etapa de la ceremonia. Las mujeres invitadas a una boda cometen a menudo un error ya en el momento de los preparativos - intentan (normalmente sin darse cuenta) eclipsar a la novia. El error más importante es ponerse un vestido de color blanco o crema muy claro. El día de la boda solo la novia tiene derecho a una creación así. El blanco de su vestido es una señal distintiva única y no debería ser llevado por ninguna de las mujeres invitadas ese día.

También es importante recordar durante todo el convite que nuestra tarea es amenizar ese día a la pareja de novios y hacer que salga lo mejor posible. No vayas a los recién casados para quejarte de la orquesta o de una sopa mal condimentada. Cualquier observación sobre el convite es mejor hacerla a los testigos o padres.

En el convite de boda se debe atajar de raíz cualquier disputa. Deja para otro día las conversaciones sobre política, religión o dinero (estos son los temas que más a menudo provocan discusiones). Meterse en una disputa o, qué horror, en una pelea es uno de los peores comportamientos del invitado a una boda que se pueden imaginar.

Regalos y felicitaciones

Un elemento importante de la celebración de la boda es el momento de felicitar a los novios y entregar los regalos. Es fácil cometer aquí un desliz si no sabemos mostrar tacto e imaginación. Las felicitaciones deberían ser originales, pero sobre todo sinceras. El trillado «enhorabuena y muchas felicidades» no causa impresión a nadie, y además levanta la sospecha de que dices cualquier cosa solo para «cubrir el expediente». Intenta desear aquello que realmente puedan desear los novios y pon en esa felicitación algo original de tu parte - tiempo para un beso diario, tolerancia para sus debilidades, sonrisas recíprocas cada mañana. Estas felicitaciones seguro que se graban en la memoria y alegran a cualquier pareja de novios.

¿Y qué pasa con los regalos? Hoy en día los novios a menudo dicen directamente lo que les gustaría recibir. Entonces la situación está clara y es mucho más sencilla. Si con la invitación recibiste la información de no llevar flores - no las lleves. Ajústate a las indicaciones de los novios y regálales exactamente aquello que desean.

Sin embargo, si no hay expectativas concretas en cuanto a los regalos, su elección requiere nuestra creatividad e intuición. Desde hace años, en la lista de los regalos menos deseados se encuentran: sábanas, teteras, toallas, batas, cuadros y cosméticos. Tampoco se debe regalar lencería ni bisutería. Apuesta por un regalo que seguro sea útil en la nueva vida de la pareja y, si no eres capaz de pensar en nada, puedes regalar un sobre con dinero, que los novios destinarán a lo que necesiten (muebles, reforma, etc.).

Atmósfera positiva

Un error imperdonable de los invitados a una boda es una cara sombría y un estado de ánimo depresivo. Olvídate de los problemas en el trabajo, de las peleas con la pareja y de todos los acontecimientos negativos de los últimos días. Estás aquí para pasarlo bien con los novios, para celebrar el día más feliz de sus vidas y divertirte lo mejor que puedas. No hay nada peor que unos invitados melancólicos que se quejan de la orquesta, de la comida, de unos zapatos incómodos y del mal tiempo - ¡es inadmisible!

A menudo el comportamiento durante dos momentos tradicionales de las bodas deja mucho que desear: mujeres que se apartan en lugar de intentar coger el ramo lanzado por la novia y hombres que huyen de la corbata como si alguien hubiese lanzado una bomba. Recuerda que se trata de un juego (¡y también de una tradición importante!) y que no estás en la boda como castigo.

Resumiendo: al prepararte para una boda llévate contigo buenas maneras, una sonrisa y energía positiva. Compórtate como te gustaría ser tratado por los invitados en tu propia boda. Actúa con tacto y recuerda en cada situación que la pareja de novios son el número 1 ese día. Y sobre todo - ¡pásatelo bien!

Ve también

¿Quién necesita excusas?
¿Quién necesita excusas?
¿Cómo elegir las plantas adecuadas para tu casa?
¿Cómo elegir las plantas adecuadas para ...
Mínimo espacio – máximas ventajas
Mínimo espacio – máximas ventajas

Añadir comentario:

Comentarios:

¡Sé el primero para saberlo! ¡Las informaciones más recientes directamente en tu buzón!